jueves 29 de abril de 2010

Obediencia a la fe

- Obediencia y desobediencia a la fe –

Todo principio y leyes de la palabra están para cumplirse en nuestras vidas, al ser ellos practicados

De acuerdo a nuestro entendimiento y revelación de la palabra y la práctica de estas promesas que tienen estos principios se cumplirán en nuestras vidas.
Debemos conocerlos para no perder.
Debemos trabajar en estos principios, leyes, para llegar a tener resultados que Dios quiere que tengamos.

Dios no quiere que usted tenga menos de lo que el estipuló para que usted tenga.
Por eso debes conocer y formarte en estos principios, para que usted pueda tener lo que Dios piensa que tú te mereces.
Al enseñar estos principios conocerás más y así podrás tener lo que te pertenece por heredad.
Por eso quiero enseñarles esto para que estén familiarizados con estos principios.

El propósito de estas enseñanzas es que tú alcances y llegues a un nivel más alto en lo de Dios.
No se cuantos quieren subir de nivel o sea salir de donde están para algo mejor.
Entienda con la palabra sucede 2 cosas:
Primero la toma pacíficamente, calmamente, la acepto como algo de Dios, algo bueno que me ayuda en momentos de dificultad y me mantengo al margen de las cosas o
Segundo: la tomo agresivamente para mi vida, la aplico, cambio y alcanzo mi éxito en todo.
Hay cosas que debo oírlas, verlas y hacerlas, o sea obedecerlas.

Lucas 12:54-56; Lucas 12:48; Juan 4:35-38; Lucas 9:62
Dios nos llamó a heredar el Reino ¿Cuántos quieren heredar ese Reino de bendición?
Para heredar el reino, hay que meter la mano en el arado.
O sea comenzar y no soltar, seguir con todo para adelante sin mirar los que están atrás.
Para poder recibir, heredar el reino debo ser hallado apto, o sea debo tener las características necesarias para poder ser heredero.
Y el que es apto es aquel que pone la mano o sea dice esto es así y las hace, mirar hacia atrás es dejar de hacer y el que deja de hacer no es apto.

Yo quiero hablarle a gente que en este tiempo esta dispuesta a tomar del arado y cambiar el rumbo de su vida, de su familia, de su economía, de la iglesia, principalmente.
Usted va a entender y comprometerse con usted mismo, pues va a entender el funcionamiento del reino de Dios y su justicia.
Y yo le aseguro que va a cambiar si entiende y hace la palabra de Dios, porque la palabra cambia ella es vida y paz, es abundancia y bienestar en todos los ámbitos de tu vida.

1- El origen de todo.
A - Si miramos el libro de génesis en el capítulo 1 y 2, vemos que es el origen del hombre vivir en un jardín, con una buena vida, de salud, prosperidad, abundancia sin conocimiento alguno de enfermedad ni escasez, ni problemas, ni circunstancias adversas, y ser un hombre que gobierne sobre todo, este es el verdadero origen y propósito por el cual Dios creo al hombre. Para administrar sus bienes.

Cuando miramos Génesis capítulo 3, vemos el pecado del hombre
Su pecado fue CREER QUE Dios los estaba privando de ciertos beneficios.
¿Cómo cuales? salud, prosperidad, familia bendita, éxito, pensar Dios me quiere así, mal a veces etc.
Capitulo 3:1-7-
v5. “...tendréis conocimiento del bien y del mal...”.
Ellos conocían el bien, pero no el mal, no había maldad en ellos.
v 7 “... fueron abiertos sus ojos...”
Lo que ellos no entendían era que Dios en su soberanía les estaba evitando un mal, no prohibiendo de algo, sino evitándolos de una crisis o circunstancia adversa, pero ellos, así como nosotros, tuvieron la libertad para escoger si querían pasar esas crisis o no.

Al tener y conocer los principios de Dios yo podré elegir lo que quiero que me pase, evitando o no las crisis que pueda tener.
Toda crisis es evitable si yo permanezco en el principio.
La serpiente, la tentación, la circunstancia siempre van a estar asechando, pero yo soy el que tengo la última palabra, no la circunstancia, yo determino (escojo), si tomo el fruto o no.
En otras palabras las circunstancias aparecerán siempre pero yo determinare, decidiré si la tomo o la paso.
.v. 6 “...al ver la mujer que era bueno....”
No todo lo que parezca ante mis ojos bueno es excelente o mejor, lo mejor es quedarme en la palabra bendita de protección que tengo, eso es lo mejor.
.v7. “.....se le abrieron los ojos….”
(A alguien se le tiene que abrir los ojos en este tiempo para poder entender a donde Dios lo quiere colocar)
¿A que se le abrieron los ojos? A la maldición. Descubrieron que además de vivir bien, en prosperidad, podrían vivir también mal, o sea en maldición.

Entender que tenemos opciones: 1. Puedo vivir bien o 2. Puedo vivir mal.
Lamentablemente por mucho tiempo hemos quedado radicados en el segundo conocimiento, “de que si puedo vivir mal”, y nos hemos adaptado a ello tanto que nos resulta muy difícil entender que Dios me quiere ver libre a través de la fe y la justicia, de toda la maldición que nos rodea a tal punto llego su deseo que no tuvo inconveniente de morir para poder lograr darle al hombre o devolverle al hombre su estado original.
¿Cual estado?: el de benditos y libres de toda maldición. (Ver Gálatas 3:13-15)

Hoy tenemos conocimiento del bien y del mal, Bíblicamente somos como Dios, v. 22. ¿De que forma? “En que somos conocedores del bien y del mal”.
El mal conocimiento, o el guiarnos por el mal conocimiento, nos lleva a vivir una vida, en maldición, contraria al conocimiento de lo de Dios, aunque Cristo quitó esa maldición puedo vivir en ella. Como Hebreos 10:26-39
Y entendemos por maldición vivir enfermo, con escasees, insuficiencia económica, endeudado, angustiado, deprimido, desanimado, etc. Esto es consecuencia de maldición.

v.7. “...se dieron cuenta....” antes de un cambio, de una bendición me debo dar cuenta en donde estoy parado.
Si no me doy cuenta no salgo adelante. Si me doy cuenta debo decidir salir de esa situación. Si no salgo es por orgullo, y Dios resiste al orgulloso, al que dice “no necesito de esto, no es tan así”
Por eso la mala decisión, el orgullo, la dejadez nos lleva a estar mal.
Mala decisión en no escuchar lo de Dios y escuchar la serpiente (circunstancias).
Cuando escucho la serpiente lo bendito se transforma en maldición.
¿Por qué? Marcos 4:24; Proverbios 1:24-33

El reclamo de Dios al hombre: .v 17. “Por cuanto obedeciste........”
Yo obtengo de lo que estoy obedeciendo. Lo de la fe o lo de la maldición, circunstancia.
Obedezco la palabra, o sea los principios o las circunstancias, la maldición, pero recuerda tendrás de lo que estás obedeciendo, y obedecer tiene que ver con sujetar, con colocarte a disposición de, en este caso te colocas a disposición de la bendición o la maldición.

La obediencia es una decisión que te coloca en la bendición de Dios. Deuteronomio 28:1-14.
Salir adelante es una decisión, prosperar es una decisión, estar bien es una decisión.
Vida abundante es una decisión.
Andar mal es una decisión, andar enfermo es una decisión, pasar problemas familiares y económicos es una decisión, ¿decisión de que?, de no venir, de no querer oír, de hablar mal, de no diezmar y no sembrar.
U obedezco la fe u obedezco la serpiente, (circunstancias).
Todo resultado está basado en mi obediencia a los principios de la palabra.

Hoy día esta muy de moda el “Dios me dijo, Dios me mostró, siento de parte de Dios” cuidado.
Ten en cuenta que Dios no sale de su palabra. Dios solo respalda su palabra no otra cosa fuera de ella.

Si alguien te dice “Dios me mostró que vas a sufrir”, repréndelo, pues su palabra dice que el llevó nuestros dolores (Isaías 53), y lo que Dios planeo para el hombre es una buena vida, sufrimiento no es vivir bien, si dices esta enfermedad me la dio Dios, estas atribuyendo lo malo a Dios, y esto es blasfemar, hablar mal de Dios y si habla mal de Dios imaginase que si habla mal de Dios habla mal de todos. Y no puede ser que sea el único con razón y los demás no.
Mateo 12:25 y 30; 7:10-11; Romanos 8:32.

Dios no dirá lo que no dijo, pero yo si puedo escoger lo que Dios no dijo ni escogió para mí.

El comienzo, Génesis, me muestra como yo puedo influenciar y cambiar los planes de Dios para mi vida, a través de una simple decisión de obediencia. (Jeremías 29:11)
Dios planea lo bueno, pero yo puedo estar con lo malo, es problema de elección, mío, no de Dios, es elegir dar un cambio radical en la vida y salir de esa maldición que me ha llevado a la perdida constante por la desobediencia, la falta de compromiso y mala elección a lo que Dios ha establecido.
(Ver Deuteronomio 30:19)

Lo que falta no es una creencia, sino una decisión por una buena creencia en obediencia a Dios.
Decisión te lleva a un compromiso serio con lo de Dios.

2. Cual es la raíz de la falta de fe, de decisión y compromiso.

“El pecado”, el único pecado que existe es el desobedecer algún principio de Dios.
No es si no vengo a la iglesia, si no oigo, si no siembro, el problema está en decidir si obedezco lo que Dios dijo o no obedezco lo que el dijo. Si lo sigo o desconfío de lo que me dice su palabra. La desconfianza te hace vivir maldito, pues alguien que no confía es alguien que no sigue, no se somete, no obedece.
Adán y Eva desconfiaron de Dios al no obedecerlo.

v. 1-6 – fue como decir, ¿por que es así como El dice?, Le dijo a Adán, y es como decir hoy: “no veo mal alguno, tanto da el hacer como no hacerlo el principio, tanto da si voy o no voy, si creo o no creo, no se en que creer, tanto da, no pasa nada, Dios no hizo nada, para que seguir con esto si no hay un resultado visible”. Malaquías 3:18
Antes de la perdida viene excusas, nada justifica la desobediencia y la falta de compromiso

Si viene la justificación es porque algo no estoy dispuesto ha hacerlo o simplemente no lo quería realizar. Justificación; demuestra falta de voluntad para avanzar, conformismo y una excusa para hacer lo que mi espíritu no lo permite por culpabilidad. Muchos se excusan solo para poder hacer algo mal, equivocado, ej., no diezmo, no voy a la iglesia por esto, por aquello, justificación porque no quiere compromiso y menos dar de su dinero para la obra de Dios. Y no se dan cuenta que cuanto menos vienen y menos dan mas pierden en todo.
La justificación es el arma del derrotado. Si alguien se excusa es porque ha pensado en como hacerlo y el que piensa como hacerlo ya se esta preparando para la pérdida.
v. 6 “...tomo el fruto y comió...” tomo su propia decisión dejando de lado la de Dios, esto es desobediencia, la desobediencia viene por no creer y por no tomar en serio lo de Dios, pensando que al no hacerlo ganaría algo.

No puedo pasar por encima de ningún principio espiritual.
No puedo violar una norma o una ley establecida por Dios.
Fe, Justicia, prosperidad, familia, sanidad, éxito, son leyes, principios de Dios que me traen bendición y el ignorarlos es considerado desobediencia.
Ignorar es conocerlos y no darle la importancia que tienen, es quitarle valor.
Adán quito valor a la palabra de Dios, consecuencia, maldijo su simiente.

Hay una maldición que viene por ignorancia. Por no dar valor a lo de Dios.
Ignorar es hacerse el desentendido de algo, lo puedes saber pero te puedes hacer el desentendido. Es no hacer caso.
¿Cuando no hago caso pastor?, cuando se y no lo practico por la excusa, y esto trae dudas pues no hay una creencia sólida en lo que Dios ha determinado.

Ignorancia es falta de instrucción y conocimiento sobre algo. Oseas 4:6
Una cosa es ser ignorante, otra cosa es ignorar a lo de Dios.
Los principios de Dios no los puedo ignorar, pues lo peor que puede pasarle a alguien en este lugar es que conociendo las bendiciones de Dios y habiendo disfrutado de ellas no las quiera practicar más y el no hacerlo es rechazar el conocimiento y esto causa pérdidas en todo.
Si no los conozco, no practico, pierdo beneficios, pero si los conozco y los rechazo, soy considerado pecador, (Santiago 4:17), y soy expulsado del nivel de vida que Dios quiere que viva.

Si entiendo este punto de obediencia a la justicia, a la prosperidad de Dios y a la fe en Dios que me habla la palabra desde Génesis capitulo 6, sabré como dirigir mi vida en obediencia a los principios establecidos de bendición para mi vida.
Si entiendo, si se me revela, entraré en un nuevo mover de lo de Dios sobre mi vida, familia, trabajo, finanzas, salud, solucionaré muchos de mis problemas.

Con mi obediencia a lo de la Fe y creyendo en la Justicia, cambiaré mi destino por siempre. Pero debo tener en cuenta que si se y no me mantengo, también cambiare de una forma negativa, mi existencia.

Por esto concluimos que: “todo principio de la palabra que obedezca, en fe creyendo y manteniéndome en el, sin hacer caso a la serpiente (mundo) producirá en mi un cambio sustancial en mi destino con Dios”.

Obediencia a los principios es la llave a mis resultados en bendición.
Desobediencia a los principios es la llave a mis resultados en maldición.
La fe comienza con una obediencia siega a los principios de Dios.
Obediencia siega: sin cuestionar ni dudar, que, lo que Dios dijo así será.
1 Corintios 1:20.
Cuando entendemos el principio de obediencia pasaremos a confiar más en la justicia de Dios.
Romanos 1:17; hay una revelación en la Justicia de Dios
Puntos de Justicia de Dios en Sabiduría de Dios: Gálatas 6:6-10

1. Dios es un Dios justo y que paga a cada uno según su obra. Obediencia.
Ap. 22:12; 1 Pedro 1:17.
Una fe sin obediencia es una religión.
Obras viene de obediencia, no hay obras ni ministerios de éxito en las cosas de Dios si primero no hay obediencia a lo que Dios estableció. Y una vida de iglesia sin obediencia a los principios es vana religión o sea una fe muerta, que no sirve para nada. Santiago 2:26.
Santiago 1:25, el bienaventurado es el que hace, no solo el que oye.
La bienaventuranza, lo mejor, la prosperidad, el éxito, la familia, todo lo de Dios viene sobre el que hace. Deuteronomio 28:2

2. Todos pueden oír, pero son pocos los que deciden obedecer y hacer.
Mateo 7:21 “El que hace” Dios quiere gente que haga. Se va a derramar grandes bendiciones al que hace. Uno hace cuando esta cansado de donde esta y busca un cambio
Cambiar, no es que otro hará por mi, no cambiar es hacer mi parte.
Si no estas dispuesto ha hacer tu parte no experimentarás ningún tipo de cambio en tu vida.
No es Dios, no es la vida, no son las personas no es lo que te pueden hacer, es que tu debes hacer tu parte.
El verbo hacer es el predominante en el cristianismo.
Fuimos escogidos por Dios para llevar frutos. Juan 15: 2, 4, 5, 8, 16.
Hacer: 3 Juan 11; 1 Juan 5:10; - 3:22, 7, 10; - 2:17, 29

Nota: 2 Pedro 2:9-10; “el Señor sabe librar a los piadosos”, piadoso el que guarda y hace la palabra, ahora fíjese en lo siguiente de este versículo: “...y reserva a los injustos para ser castigados en el día del juicio”
Anote, “Dios no es un Dios que castiga, pero si es un Dios justo, que pagará a cada uno según su obra, sea esta buena o mala”.
Aquí responde la pregunta de muchos cristianos:
¿Porqué el impío que es impío, pecador y mentiroso prospera?

1- Entienda, Son Algunos no todos, decir todos es mentir. Y decir “todos” es querer justificarse para poder pecar y hacer lo que se le da la gana, es una excusa para no obedecer ni comprometerse con Dios.
2- Porque Dios es un Dios justo y los reserva para castigarlos en el día del juicio, quiere decir que Dios no anda por ahí castigando gentes, sino el anda bendiciendo gentes que le obedezcan.
Dios no tiene un sector de castigo
El nos deja que hagamos lo que queramos, libre albedrío, pero con la certeza que voy a tener de lo que yo obedezca, recibo de lo que siembro vivo por mis propias palabras o temores.
Gálatas 6:7; Proverbios 1:28-30.

3. Justicia de Dios es: tengo de lo que obedezca, me sujete.
Deuteronomio 28:2, 15; – 30:19
Obedezco maldición tendré como resultado todas las maldiciones.
Obedezco bendición, tendré como resultado todas las bendiciones.
Obedezco a medias, llevaré una vida terrenal marcada por las circunstancias.

1 Juan 3:10. El que no hace la justicia, el que no obedece lo que es justo, la palabra es bien clara y dice: “no es de Dios”.
No practica y si no practica no tiene lo de Dos.
Con Dios yo debo ser:
1- Firme
2- Decidido
3- Rígido, tener rigor para hacer las cosas
4- Agresivo
5- Determinado
6- Tener fuerza de voluntad
7- Obligarme, exigirme a mi mismo.
Esto según Efesios 4:20-24, es renovación, una determinación de mi parte, determino permanecer en bendición en prosperidad, en obediencia a lo que me bendice. 2 Corintios 10:4-5, “llevar cautivo”, preso, excluido, fuera el lugar. ¿Quién lo lleva?, yo v.6.

Debo permanecer en la justicia de Dios. (2 Pedro 1:10; 1 Pedro 2:15).

La obediencia a la fe va acompañada de una práctica de la fe.
Yo practico y hago lo que creo. No lo que se, sino lo que creo.
Puedo saber principios de prosperidad y aun confesarlos, pero si no los estoy practicando es porque no los he creído aún. Por eso decimos que practicamos de lo que creemos.
No es decir es hacer Mateo 7:21.
Como no creen que: la confesión es poderosa, que sembrando mas van a aumentar mas, que cuando doy a mi se me da, y como no cree no lo practica. Por eso les cuesta recibir a muchos, porque no están creyendo, y al no creer, cuesta obedecer.
U obedezco a la ley de Dios o a la ley del mundo.
Siempre a algo me sujetaré, o a lo e Dios o a lo del mundo. Juan 8:39-47

4. La obediencia a la justicia de Dios es la clave para aumentar mis frutos.

Obediencia: - La que se presta sin examinar los motivos o razones del que manda.
Obedecer: - Cumplir la voluntad del que manda
- Ceder una cosa inanimada al esfuerzo que se hace cambiar su forma o su estado.
- Dimanar: sacar el agua de sus manantiales.

En otras palabras obedecer es:
“Cumplir con los principios que Dios ha establecido para que yo viva bien, sin cuestionarlos ni querer saber como lo hará, sino colocarle fuerza y esfuerzo para cambiar mi forma y mi estado, haciendo así, a través de mi obediencia, aré que no seque ni mengue ese río de bendición hacia mi. Mientras obedezco el principio y me someto a el, la bendición de Dios fluirá libremente sobre mi vida.”
5. Debo entender la Obediencia, no es imposición

Efesios 5:21
Sometimiento a la Obediencia, no la tengo que ver como una imposición ni un mandato, sino como un beneficio para mi vida, pues la obediencia a Dios en justicia, acarrea un justo juicio, y un justo juicio acarrea una justa sentencia.
Por obediencia a la palabra de prosperidad, estoy sentenciado a prosperar.
Por obediencia a la palabra de sanidad, estoy sentenciado a andar sano.
Por obediencia al sacrificio de Cristo, estoy sentenciado a la vida eterna.
Bendita sentencia. Esto es Justicia de Dios.
Si hago las cosas de Dios bien, tendré mis cosas bien. (Aquí se cumple Mateo 6:33)

El secreto para que el Salmo 91 sea real en mi vida es mi obediencia a los principios de Dios.

6. La obediencia es una decisión.

Decido obedecer o no obedecer, no es lo ago o no lo ago, quiero o no quiero, es mas que eso es decidir obedezco a Dios o no lo obedezco.
Y la desobediencia es considerada PECADO.
Y el pecado acarrea consecuencia.
Así que: la maldición es consecuencia de no querer obedecer los principios de Dios.

Mi obediencia restaura todas las cosas.
Me conviene estar en obediencia. - Si hay obediencia hay recompensa.
Me conviene estar bajo la unción de obediencia. Debo pensar así, entonces no me costará obedecer los principios, pues no es una imposición, es porque me conviene obedecer para que todo me salga bien.
Obedezco, no porque me impongan, sino porque yo decido obedecer pues me conviene obedecer y estar sujeto a lo de Dios, pues lo de Dios es bueno. Esto me traerá buenos resultados, beneficios que abunden a mi favor.

La obediencia hace que el favor del que estas obedeciendo venga sobre ti. (2 Corintios 9:13)
Ejemplo de esto son los Filipenses: obedecieron la conexión y el sembrar en el apóstol y por esa obediencia los filipenses eran participante de los beneficios que tenía el Apóstol, Filipenses 1:7, ellos obedecieron y por su obediencia fueron beneficiados de los resultados de otro. Su obediencia los prosperó, les cambio, los transformó, les cambio de vida.
Tu obediencia a lo establecido por Dios cambiará tu vida para siempre, así como la desobediencia de Adán cambio su descendencia para siempre, por tu obediencia hoy marcarás a tu familia y a tus descendientes para siempre.
Debes querer cambiar, debes querer esforzarte pues Dios quiere darte ese cambio a ti y a tu familia.

7. No te prospera el dar dinero, sino tu obediencia al principio de dar.

Dos maneras de dar:
1. Por obligación
2. Por obediencia.

LA OBEDIENCIA TRAE CONSIGO LA PROSPERIDAD.
Malaquías 3:7-12
Lucas 8:32
2 Corintios 9:7-12
Estos versículos son de obediencia, no imposición, prospero si quiero.
Mi obediencia hace que yo me mantenga disfrutando de lo de Dios.

Si yo obedezco las leyes de transito nunca me van a multar.
Si yo obedezco las leyes de mi país nunca tendré problemas con la justicia.
La pregunta al notar esto es la siguiente:
¿Por qué obedezco sin cuestionar estas leyes naturales y me cuesta obedecer las espirituales?
Porque se que si no cumplo, tendré problemas, y como no quiero tener problemas ni multas, las ago, cumplo el reglamento establecido por el hombre.
Así debo hacerlo con Dios, pues Dios no es un juego ni me puedo burlar de él, si violo una ley, resultado de esa falla tendré, pero si me mantengo firme en su ley, la bendición me alcanzará.

8. La obediencia es una ley,
En todas las cosas la ley funciona, todo en la vida esta regido por leyes, en el trabajo, en la familia, con los hijos, con el país, con el transito, y en la iglesia también debe ser así, y debo funcionar de la misma manera. Como obedezco lo natural, debo obedecer lo espiritual.
Si lo entiendo mi vida espiritual de éxito será tan natural como el vivir natural que tenga. Quiere decir que así como obedezco lo natural y no tengo problemas, así obedeceré lo espiritual y también no tendré problemas.
“Todo me saldrá bien y prosperará todo lo que emprenda” Josué 1:7-8.

Si obedezco el llamado no hay como las cosas no me salgan bien.
Obediencia es justicia de Dios.
Por eso según mi obediencia es mi paga. Soy producto de mi obediencia.
Según a lo que obedezca, es lo que tendré.
Deuteronomio 28: del 1 al 14, y del 14 al 68 es un punto de obediencia, o sea escoger a quien obedezco, y según esa obediencia es el resultado.
Viendo esto llegamos a la conclusión que me conviene obedecer los principios de Bendición y desobedecer los principios de maldición..

Quiere decir que decido obedecer a la sanidad, a la vida abundante, a la prosperidad, al éxito, o sea a todo lo que me colocará en un lugar más alto de lo que estoy hoy.
Por eso decimos lo que decidas obedecer hoy, es lo que te vendrá mañana.

Obediencia a los principios de Dios es sinónimo de bendición.

9. La obediencia te proporciona autoridad para atraer resultados a tu favor.

Cuando obedezco la palabra tengo autoridad en la palabra y puedo atraer lo que quiera de la palabra. Juan 15:1-11
La obediencia trae gozo de Dios hacia mí, y me trae gozo a mí.
Me voy a gozar por mi obediencia. Viviré con gozo, esto proporciona mi obediencia a lo de Dios.

“... para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea completo...”
Significa, que en todas las áreas de mi vida estaré bien, seré exitoso
Me gozaré en la vida.
Gozo: Sentimiento de alegría, y placer, gozarse, tener cosas útiles y beneficiosas, es poseer lo deseado

En otras palabras: significa, que cuando obedezco, voy a tener el gozo de Dios, o sea su voluntad será echa en mi, y por consiguiente mi voluntad se hará y tendré todo los sueños y anhelos que he deseado tener.

La obediencia hace que mis sueños y deseos se realicen, se concreten.
1 Juan 5:14-15, 2 Corintios 9:13-15.
A través de la obediencia profesan y glorifican el evangelio, esto causa un favor a beneficio del que obedece. Esto da autoridad para poder reclamar lo que me corresponde por mi obediencia al evangelio.
La obediencia te da autoridad.
“Autoridad para cambios”, tu cambias por el simple echo de tu obediencia.
Cuando tú cambias; La famita cambia, el trabajo cambia el dinero cambia, todo cambia por tú obediencia.

10. A que debo obedecer.

1- A la palabra de Dios. Sus principios y mandamientos.
2- A lo de Dios, a o que el estableció para que yo alcance mi éxito.

La gente dice, yo solo obedezco a Dios.
Dios dice obedezcan a las autoridades. Romanos 13:1-2.
Nosotros decimos no confió en hombre, confió solo en Dios.
Dios dice: “como pueden decir que confían en Dios a quien no lo ven, cuando no están confiando en el don que lo ven, si tal cosa hacen, el tal es mentiroso”
No puedo decir confió en Dios, si no confió en el mensajero de Dios, en lo que me dice.

Confianza: esperanza firme que se tiene de una persona, ánimo aliento y vigor para obrar, esperar con firmeza y seguridad.

Es decir yo confió que la palabra que proviene del don, es la palabra de Dios para mi cuando ella me infunde ánimo y aliento para conquistar, por eso confió en los principios pues se el resultado, por eso obedezco la palabra que recibo del don.

No puedo decir obedezco a Dios, cuando no obedezco al don, o sea: “a lo que Dios estableció”
Mateo 25:31-46.

11. Obediencia no es mandato, es sujeción.

No me tienen que mandar.
Yo me tengo que sujetar.
No se puede imponer la obediencia ni la sujeción, sino yo decido si obedezco y si me sujeto.
El don no manda hacer, yo decido hacer.
Ej. Se enseña de servicio. Se enseña no se impone ni obliga.
No impone, se enseña y yo tengo el derecho de servir o no, de obedecer o no, cuando yo decido obedecer, no espero que me manden, yo me ofrezco, me coloco a disposición.
Obedecer, no es hacer todo lo que me manden hacer, obediencia al don es yo decido colocarme a disposición para el servicio.

Obediencia es disposición y voluntad propia de servicio.
Toda imposición acarrea maldición
Toda disposición acarrea bendición.
Por eso no imponemos, enseñamos.

Cuando hay imposición hay obligación, reclamo, murmuración y desanimo, pero cuando hay disposición hay fuerza y determinación de conquista.

Dios no obliga, Dios quiere gente con disposición, CON VOLUNTAD PROPIA.
Ejemplo Números, capítulos 13 y14 y Josué 1 y 2
El servir, seguír a Dios, no es obligación, es obediencia a la palabra y la obediencia no es imposición sino una disposición de cada uno para hacer o no hacer.

Juan 15:14 – “Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando” dentro del contexto esto no es una obligación pues el Señor está hablando sobre la vid, y que cada uno elige, decide si permanece en el o no, v.5, y en su contexto nos quiere decir que “somos sus amigos si decidimos permanecer y obedecer sus principios”.
v.10 – yo decido si permanezco o no, no se me impone.
La obediencia, el estar, el hacer lo que Dios nos pide no es una imposición de alguien, sino una disposición nuestra.

Dios a Adán en el huerto no le impuso el que “no coman”, sino que puso un principio de obediencia, ellos decidieron, el comer, no era una imposición sino una disposición de ellos el obedecer o no un principio.

La obediencia es una disposición de la persona, a, el cumplimiento de las cosas de Dios.
Proverbios 1:20-33

Colosenses 3:12, no dice anden, sino vestíos es una decisión no imposición, en otras palabras escojan si quieren vestirse y andar como escogidos de Dios.

Mateo 16:24 – el que quiera seguirme, no es una imposición de Dios sino una disposición del hombre.

12. Obediencia es igual a seguimiento

Juan 12:26; 1 Pedro 2:21.
Si estoy en obediencia sigo.
Seguir = sujeción al que sigo.
Sujeción es disposición de ánimo.

Si decido obedecer tendré a alguien a quien seguir, y si decido seguir, tendré que decidir sujetarme, y si decido sujetarme tendré ánimo y fuerza para conquistar.

Seguir implica: “Ir de tras de….”
Si no voy detrás es que no estoy dispuesto a seguir, no estoy siguiendo.

Ir detrás significa que yo:
1- Vengo
2- Oigo
3- Creo
4- Practico
5- Sirvo
6- Honro
7- Consecuencia: El resultado me sigue.

Ir detrás es ir haciendo, imitando la fe.

13. No hay resultado si obediencia a lo establecido por Dios.
Cuanto mayor grado de obediencia alcance, mayor grado de resultados, revelación y unción tendré.
Por eso es importante el entender el punto de obediencia a Dios.

Beneficios de la obediencia:
Deuteronomio 28:1-14.

Me va a ir bien en donde esté.
Me va a ir bien en lo que yo emprenda
Andaré bajo una protección, una cobertura ungida de un Hijo espiritual
Estaré en paz donde o esté.
Mis finanzas estarán protegidas por causa de la unción que causo en mi dar.
Todo lo que emprenda prosperará.
El que vaya contra mi caerá.
Tendré la confirmación de mi bendición siempre
Se verá mi prosperidad en todo cuanto pusiere mi mano.
Tendré éxito en todo.
Seré una persona de mucho valor, me valorarán y me valoraré.
Seré importante, me respetarán como autoridad y como persona.
Me escucharán
Tendré sobreabundancia de bienes, materiales y espirituales.
Llevaré fruto, resultados constantemente.
Las personas me rodearán, me buscarán por mi bendición.
Lo que poseo será multiplicado.
Se abrirá grandes oportunidades para mí y los míos.
La obra de mis manos será prosperada en todo.
No tendré necesidad de pedir prestado.
Caminaré de continuo en un estado de bendito.
Estaré por cabeza y no por cola, siempre arriba.
Nunca estaré por debajo, seré un victorioso por sobre todas las cosas.
Estaré conectado a la revelación en oír, servir y dar, esto es el mayor grado de obediencia y prosperidad que tendré, por causa de la unción yugos y cargas serán quitados.
Andaré bien todos los días de mi larga vida.

Todo esto producido por la consecuencia de mi obediencia a lo de Dios, a lo que Dios ha establecido para que yo lo alcance a través de mi sujeción a la palabra de Dios.
La obediencia produce todos estos resultados.

La bendición está en lo que yo hago y no en lo que yo recibo.
Según Deuteronomio 28:12 y 44 la bendición comienza cuando yo comienzo a dar y no solo espero recibir.
Es que en la iglesia solo piden y no dan nada, ¿tú quieres recibir de Dios o de la iglesia?
Doy a Dios cuando doy a mi pastor porque Dios así lo estableció, y recibo del pastor (recibo, palabra protección, cuidado, unción, revelación, tiempo, ayuda espiritual, etc.) y de Dios por dar al pastor (recibo, bendición en todos los sentidos de mi vida, recibo respuestas con buenos frutos, lo que quiero)

Cuando yo estoy caminando en un nivel de obediencia a lo de Dios según Deuteronomio 28:1-2 y 13-14; no solamente estaré bendecido, sino que seré de bendición a otros.

Puntos de obediencia:
1- Soy bendecido en todo
2- Soy de bendición en todo.

Si no puedo ser de bendición es señal de que no estoy caminando en obediencia a la palabra y si no estoy en obediencia todo lo anterior no funcionará.

Todo esto sucede, toda la bendición de Dios te alcanza si:
1- Si oigo atentamente la ley de Dios
2- Si la guardo, o sea la creo y la entiendo
3- Si pongo por obra, o sea hago la palabra, o sea el principio.
4- Aquí, después de los puntos 11, 2, 3, Jehová me exaltará sobre todo y todos.
5- Viene sobre mi todas las bendiciones, no antes sino después de obedecer.
6- Si me mantengo firme en la palabra, si la obedezco, creceré en todo.

Si entiendo este punto de obediencia de sumisión, entenderé que la bendición de Dios no está en un resultado y si en mi obediencia a la palabra, porque el resultado es una consecuencia de mi obediencia.
Según lo que siga y obedezca es lo que tendré.

Entonces, cuando no oigo, no creo, ni practico, todo lo contrario vendrá, pero mientras me mantenga en un nivel de obediencia, aumentando gradualmente, la consecuencia vendrá sobre mi vida, pero vendrá después no antes, después de mi sujeción a lo de Dios.

Deuteronomio 7:12-15, paralelo con Romanos 4:13-25; Gálatas 3:6 al 4:7; Hebreos 6:7-20.
Quiere decir que estas consecuencias de la obediencia se aplican a nuestras vidas.

Si obedezco a la fe, de la consecuencia de esa obediencia tendré.
En otras palabras:
“Haré prosperar mi camino y todo me saldrá bien”, todo me saldrá bien, todo.
Obedecer la palabra no es más que caminar hacia una vida de abundancia y prosperidad en todos los sentidos de mi vida.

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